Las Cronicas Misteriosas

£8.99

Las Cronicas Misteriosas

La Reunión Misteriosa

Fantasy

Author: Luis A. Rodriguez

Dinosaur mascot

Language: English

Published by: Xlibris US

Published on: 30th December 2008

Format: LCP-protected ePub

Size: 238 Kb

ISBN: 9781469100210


Mientras Dante caminaba en medio de aquellos pasillos rodeado de toda clase de libros

su mente se concentraba tanto en esas incógnitas que realmente andaba buscando y que no lograba encontrar. Estaba tan concentrado que por un momento dejó de sentir el lugar y sintió que su mente se alejaba de su cuerpo. Se encontró una vez más en el mundo de los sueños; esos sueños que lo persiguen con más frecuencia últimamente. Sintió el aire frío y fuerte que le robaba su gorra y al querer cubrirse su cabeza con sus manos corpulentas su pelo se le incrustaba en ellas. Sentía un olor que no descifraba y un ruido que le llegaba hasta la médula de sus huesos. Era un ruido seco que lo torturaba. Percibía algo más, algo que no había sentido o visto antes. Algo que le parecía.

De pronto sintió un suave movimiento y una voz que había oído antes

Era la voz de Maribella que lo estaba sacando de aquel sueño o trance. La copa se le había caído y el contenido se había desparramado sobre la delicada alfombra. Se sintió abochornado y deseó desaparecer de inmediato; pero, la suave voz de Maribella lo tranquilizó. Lo tomó de la mano y lo dirigió al sofá más próximo. Dante se dejó conducir sin oponer resistencia. Todavía parte de su mente deambulaba. Transcurrió un buen tiempo para que se recuperara por completo. Cuando lo hizo se disculpó por el daño que había causado. Aunque Maribella le mencionó que el daño era lo de menos, que lo más importante era que se sintiera bien; Dante siguió disculpándose. Para que no siguiera sintiéndose culpable, Maribella fue a la cocina y volvió con unos líquidos especiales para sacar manchas en alfombras. Dante se tomó el tiempo de hacerlo y, terminada la labor, pareció recuperar no sólo su estado de ánimo sino también su energía. Maribella, observando tal cambio, lo confrontó directamente y sin evasivas. Le preguntó qué ella necesitaba saber exactamente qué le había pasado. Dante, comprendiendo que si Maribella estaba de su parte no tenía porque ocultarle lo que le había pasado. Total, había venido para eso. Poniendo cada detalle en su respectivo lugar, le explicó que los sueños a los que él se refería y lo que le acababa de suceder eran exactamente iguales. La única diferencia, aclaró, es que era la primera vez que le pasaba despierto. Le explicó detalle por detalle todo lo que recordaba. Al final del relato le mencionó que había un evento que no recordaba. Le prometió que tan pronto viniera a su mente lo escribiría y se lo iba a comunicar.

Maribella, después de escuchar la narración y haber estudiado detenidamente la lámina y leído el pie de grabado

aquella narración conectaba en cierto punto. Maribella le dijo, Dante vuelve a revisar ahora esta página detenidamente y extrae cualquier similitud que tu mente registre. Dante hizo lo que Maribella le pedía y después de esforzar la mente hasta el límite exclamó, Maribella! Maribella! Hay algo en común en esta página y mis sueños. Mira la posición y color de las hojas, qué observas en ellas? Cambiando de posición y agarrando el libro, Maribella las observó detenidamente y después de unos momentos le dijo, lo único que puedo observar es, que da la impresión, que el pintor de esta lámina pintó las hojas en una forma que representaran que un violento viento las estaba moviendo. A lo que se refiere al color se diría que es otoñal o están pasando por un tiempo de sequía. Efectivamente, le contestó Dante, hace unos momentos en mi sueño, si se le puede llamar así, sentí un viento fuerte. Tan fuerte que me quitó la gorra de mi cabeza. Además, sentí que ese viento estaba acompañado de un calor sofocante. Parecía que estaba en un lugar en el que no había llovido por mucho tiempo; o quizás, me atrevería a decir, cerca de un lugar desértico. Había algo extra, algo que por primera vez se me presentaba en mis sueños. Estaba a punto de visualizar lo que era cuando volvió en sí. Dante no quería que Maribella se sintiera mal. En verdad, él le agradecía.

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